Psicología · Equinoterapia · Bienestar
Todo lo que debes saber antes de adentrarte en el mundo de los caballos y la psicología.
Descubre cómo funciona en la práctica la terapia asistida con caballos y qué puedes esperar de cada sesión.
A lo largo de mi carrera profesional, han sido muchas las personas que me han preguntado: María, ¿cómo es eso de hacer mezclar la psicología con los caballos?, ¿qué es lo que haces exactamente?. Por eso hoy me encantaría contaros en qué consiste de forma práctica mi trabajo, para acercaros un poquito más a este mundo tan bonito y a la vez tan interesante.
Inicio de las sesiones
Para poner en marcha las sesiones de terapia asistida con caballos, lo primero que hago es recibir al paciente y juntos nos acercamos a nuestro compañero equino, en nuestro caso, a Wasabi. Aquí ya empezamos a trabajar o reforzar un aspecto fundamental de la terapia: el vínculo. Este vínculo está basado en el respeto y la confianza, ya que como os he comentado en otros blogs, los caballos son animales muy sensibles capaces de percibir nuestras emociones, si estamos nerviosos o tranquilos. Para ello, le acariciamos, cepillamos y ensillamos.
En este momento también trabajamos la comunicación no verbal, ya que los caballos son animales expertos en detectar nuestro tono muscular, respiración y postura. Siempre me gusta explicar que gran parte de lo que transmitimos no lo hacemos con nuestras palabras, si no con nuestra forma de expresarnos de forma no verbal.
Desarrollo de las sesiones
Una vez ensillado en caballo y con el casco puesto, bajamos a la pista. Aquí, podemos desarrollar la sesión tanto a caballo como pia tierra, en función de las necesidades específicas del paciente y de forma personalizada. Mediante dinámicas adaptadas al contexto de la pista y juegos terapéuticos, trabajamos los objetivos previamente establecidos, siendo los más frecuentes:
- Mejorar la identificación, gestión y expresión emocional
- Fomentar el autocontrol
- Adquisición de competencias y refuerzo de las funciones ejecutivas
- Aumentar autoestima
- Fomentar autonomía
- Entrenar habilidades sociales
- Aumentar tolerancia a la frustración
Trabajar con ayuda del caballo me da pie a explicar a los pacientes el aprendizaje experiencial, a través del cual ellos viven una nueva experiencia trabajando sobre el caballo, reflexionan sobre la experiencia y luego la generalizan a su vida cotidiana. Además, se fomenta la atención plena y la concentración, ya que deben ir pendientes constantemente de su movimiento y del movimiento del caballo.
Final de las sesiones
Para finalizar las sesiones, y si se considera que los objetivos a trabajar ese día se han cumplido, propongo una actividad como recompensa por el trabajo realizado. Normalmente, suelen ser los últimos 10 minutos de la sesión (ej. dar un paseo por la hípica mientras jugamos a las palabras encadenadas que, además de servir de refuerzo, permite trabajar otros objetivos como la flexibilidad cognitiva).
Por último, guardamos a Wasabi y reforzamos y premiamos su trabajo con un azucarillo.
Conclusión
Las sesiones de terapia asistida con caballos son muy enriquecedoras ya que, gracias a ellos, aprendemos a través de la experiencia directa y no por las palabras, lo que hace que el aprendizaje sea más profundo y duradero.
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