Disfruta de dar un masaje a tu mascota
Cómo el contacto consciente y el masaje suave fortalecen el vínculo y reducen el estrés en nuestras mascotas

Sabemos que un masaje relajante nos proporciona beneficios tanto físicos como mentales y emocionales. El mero hecho de pronunciarlo y la idea de recibirlo hace que entremos en un estado en el que nos vamos relajando.

Por supuesto no nos estamos refiriendo a la fisioterapia ni a la rehabilitación, sino tan solo al hecho del contacto suave, lento y prolongado recorriendo las distintas partes del cuerpo y provocando el movimiento controlado de brazos, piernas, cabeza… que hace que, entre otros beneficios mejoremos nuestro estado de ánimo, disminuya el estrés y la ansiedad -disminuye cortisol, aumenta endorfinas-, mejora la circulación, estimula el sistema linfático y mejora la flexibilidad muscular.

Estos beneficios que hemos enunciado en el caso de las personas, podemos llevarlos al campo de nuestras mascotas. Ellos también pueden disfrutar de un masaje que haga que les relaje y disminuya su nivel de estrés y ansiedad. Los movimientos serán lentos, con una ligera presión, sin apretar ni retener y prestaremos atención a las reacciones de nuestra mascota. Si en algún momento el animal está incomodo y decide irse, debemos permitírselo y lo intentaremos en otro ratito. Es fundamental que para ambos sea un momento tranquilo para compartir.

También a través de estos contactos podremos localizar si tiene algún problema, por ejemplo, si le acaricio o le muevo la pata y me la retira es posible que tenga dolor, quizás una herida que debemos revisar, si al tocarle la zona de las orejas gime, es posible que tenga un problema en los oídos. En estos casos acudiremos al veterinario para que le realice una exploración.

Este tipo de ejercicio (masajearles) puede ser un buen método para aquellas mascotas que no permiten que les manipulen en el veterinario. Si hay una habitualidad en el masaje es posible que con el tiempo pueda ir tolerando la manipulación por parte de otras personas que no sean sus tutores.

Cuando hablamos de dar un masaje a nuestra mascota debemos tener en cuenta que debe ser gratificante para ambos y por lo tanto si conocemos que tiene alguna enfermedad, problemas en la piel o cualquier síntoma que nos hiciera pensar que puede estar enfermando debemos consultar primeramente al veterinario. Si no fuera así, podemos dedicar ratitos a nuestras mascotas para que a través de estos masajes relajantes creemos un mayor vínculo y una conexión positiva para ambos. El beneficio es mutuo. ¡Pruébalo!

Henar Parra Fuente
Técnico en Intervenciones Asistidas con Animales

Equidae
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