La colaboración interdisciplinar es clave
La colaboración interdisciplinar es clave y necesaria al momento de realizar intervenciones asistidas con animales (hoy llamadas “servicios asistidos con animales”). Dependiendo de las características de los receptores de la intervención y de los objetivos que se proponga alcanzar, encontraremos que su diseño e implementación es el producto de la participación de distintas disciplinas dentro de los ámbitos de la salud, la educación y lo social.
En esta ocasión, profundizaremos en los Servicios Asistidos con Perros y la coordinación interdisciplinaria en salud mental.
Hace unos días, en un centro dedicado a la asistencia médica especializada en psiquiatría y Salud Mental de población con trastornos mentales y grupos de riesgo, escuchábamos una entusiasta presentación de una terapeuta ocupacional que con rigor profesional y la pasión con que desempeña su quehacer, explicaba a unos alumnos de 4to. de la ESO, en qué consistía su labor dentro del complejo sanitario, en el marco de una visita educativa para su futura orientación profesional.
La visita coincidió con una intervención asistida con perros de apoyo que se estaba desarrollando en ese momento, por lo que explicar el porqué de la presencia de un perro en este escenario, permitió desvelar cómo un programa en servicios asistidos con perros, puede apoyar el logro de objetivos que competen a la terapia ocupacional, la psiquiatría y la psicología clínica:
Terapia ocupacional
La terapeuta ocupacional explicaba que las IAP no solo introducen a un animal en el tratamiento, sino que modifican profundamente la experiencia ocupacional de la persona. Identifica cómo la actividad con el perro puede convertirse en una ocupación significativa, capaz de activar motivación, favorecer el desempeño y recuperar habilidades que se han ido debilitando en estas personas con diagnóstico y/o sufrimiento psíquico.
Las IAP no solo incorporan un animal en la sesión; transforman el rol de la persona dentro del proceso terapéutico. En lugar de situarse como pacientes pasivos, quienes participan en estas intervenciones pasan a ser agentes activos, responsables del bienestar del perro. Este cambio de perspectiva favorece la iniciativa, el compromiso y la sensación de competencia personal.
Psicología clínica
Estas intervenciones ayudan a contrarrestar síntomas frecuentes como la apatía, la anhedonia, la falta de interés o el aislamiento, ofreciendo un motor externo cargado de significado. El vínculo con el animal facilita conductas espontáneas de cuidado, la exploración de nuevos intereses y el entrenamiento de habilidades cognitivas, emocionales y sociales.
Psiquiatría
A nivel clínico, se observan progresos muy valiosos: mayor expresividad emocional, participación grupal y socialización, mejoría en habilidades básicas para la vida diaria e incremento de la autonomía y la autoestima.
Todo ello convierte a las intervenciones asistidas con perros en una herramienta integradora, perfectamente alineada con los Programas Individuales de Rehabilitación y el trabajo coordinado entre disciplinas.
Conclusión
En definitiva, la mirada conjunta de profesionales y la presencia del perro como facilitador terapéutico generan un entorno seguro, motivador y lleno de oportunidades para la recuperación.
Sandra Mendoza
Experto y técnico en Intervención Asistida con Animales
ICANhelp (info@icanhelp.es, www.icanhelp.es, @icanhelpasociacion)


